Comer En Chamberí: Ruta Castiza De Tapas Cerca Del Hotel Gran Versalles del Hotel Gran Versalles en Madrid. Web Oficial.

 

Comer en Chamberí: ruta castiza de tapas cerca del Hotel Gran Versalles

Descubre dónde comer en Chamberí con esta ruta de tapas cerca del Hotel Gran Versalles. Bares clásicos y modernos para disfrutar de buenas tapas en Madrid

Descubre dónde comer en Chamberí con esta ruta de tapas cerca del Hotel Gran Versalles. Bares clásicos y modernos para disfrutar de buenas tapas en Madrid.


Por qué comer en Chamberí


Si quieres comer bien en Madrid sin acabar en un sitio pensado solo para turistas, Chamberí es una apuesta segura. Aquí siguen mandando las barras con alma, las tabernas de barrio, esos locales donde una caña y una tapa todavía conservan ese aire auténtico de plan local.


Desde el Hotel Gran Versalles puedes hacer una ruta de tapas en Chamberí caminando, sin complicarte demasiado. Alonso Martínez, Trafalgar o la zona de Fernando el Católico quedan muy a mano.


Tapas en Chamberí: entre lo clásico y lo actual


Una de las mejores cosas de las tapas en Chamberí es que puedes mezclar estilos. Hay bares de toda la vida, con croquetas, tortilla y vermut, y también locales más actuales donde el tapeo se alarga hasta la noche.


Eso hace que salir tapeando por aquí funcione tan bien. No hace falta elegir entre tradición y modernidad. Chamberí tiene las dos.


Hermanos Vinagre: un arranque ligero y con mucho sabor


Si empiezas la ruta cerca de Alonso Martínez, una primera parada muy recomendable es Hermanos Vinagre. A solo 10 minutos andando del Hotel, es de esos sitios que han sabido actualizar el tapeo sin perder del todo el hilo madrileño. El local gira en torno al producto bien tratado, con especial atención a encurtidos, gildas, conservas y pequeños bocados que funcionan especialmente bien con una caña bien fría.


El ambiente suele mezclar vecinos del barrio con gente que llega sabiendo muy bien lo que buscan, así que conserva cierta autenticidad sin resultar rígido. Para empezar la ruta, encaja muy bien porque permite una primera parada ligera, sabrosa y distinta. Si quieres algo concreto, aquí lo lógico es pedir una gilda, unas anchoas o alguna conserva para compartir.


No Va Más: el lado más castizo de Chamberí


Si lo que buscas es una parada con más sabor de barrio, No Va Más, a una media hora andando, ofrece una versión mucho más reconocible del tapeo madrileño. Aquí el ambiente cambia. El local tiene ese aire de bar de siempre que no necesita explicarse demasiado: barra, raciones bien hechas y clientela que vuelve porque sabe que lo básico está en buenas manos.


Es uno de esos sitios que ayudan a entender lo que significa comer en Chamberí de verdad. La ensaladilla, las croquetas o los calamares suelen ser una apuesta segura, y el ambiente tiene ese punto local que tanto se agradece cuando uno quiere salir de la guía turística de siempre. Si buscas tapas en Madrid con autenticidad, este tipo de parada marca bastante bien el tono.


Perrachica: una parada más actual para alargar la noche


Para cerrar la ruta con otro registro, a 15 minutos del hotel, Perrachica introduce un punto más actual que también forma parte del Chamberí de hoy. Aquí el espacio pesa más, el ambiente se anima según avanza la tarde y la carta está pensada para compartir. No es la taberna castiza de toda la vida, pero sí una opción interesante si te apetece combinar tapeo con un entorno más cuidado.


Su gracia está en ese equilibrio entre local de barrio evolucionado y restaurante con ambiente. Puedes empezar con una ensaladilla, pedir varios platos al centro y dejar que la noche vaya creciendo sin necesidad de cambiar de sitio. Dentro de una ruta de tapas por Chamberí, funciona muy bien como última parada, sobre todo si te apetece rematar la noche con un punto más sofisticado.


Sala de Despiece: producto, barra y mucho movimiento


Si te apetece añadir una parada con más carácter, Sala de Despiece es una de esas direcciones que no pasan desapercibidas. Aquí el concepto gira en torno al producto y a una puesta en escena distinta, con barra alta, ritmo ágil y platos que se sirven casi como si estuvieras en un mercado moderno. No es el clásico bar, pero tampoco pierde el espíritu de compartir y probar varias cosas. Suele tener bastante afluencia, así que conviene ir con tiempo o asumir que tocará esperar un poco. Si entras, no te compliques: déjate recomendar y pide varios platos al centro. Es una parada perfecta para darle un giro diferente a tu ruta de tapas por Chamberí, a solo 20 minutos del Hotel.


Una ruta de tapas en Chamberí que sí apetece


Lo mejor de montar una ruta de tapas por Chamberí es que no hace falta organizarla demasiado. Sales del hotel, sigues caminando y vas enlazando locales según te apetezca. Esa es, en el fondo, la manera más madrileña de salir.


Y eso es lo bueno de este barrio. Las tapas en Chamberí no son una atracción turística, sino una parte natural de la vida diaria. Hay bares con personalidad, calles agradables para caminar y suficiente variedad como para que cada ruta sea distinta.


Dónde comer en Chamberí y acertar


Si te alojas en el Hotel Gran Versalles y te apetece descubrir una zona sabrosa, cómoda y muy madrileña, Chamberí lo pone fácil. Puedes moverte andando, probar distintos estilos de local y volver al hotel sin complicaciones.


Porque a veces Madrid se entiende mejor así: una barra, una caña y tiempo para quedarse un poco más.




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